Pobreza menstrual, una realidad mucho más cercana.

¿Y si no tengo dinero para vivir una menstruación sana y natural? ¿Sabes que hay mujeres que
no pueden comprarse compresas o tampones? Niñas que no van a la escuela porque no tienen
con qué recoger la sangre de la menstruación y mancharse les supone ser excluidas y criticadas.
¿Sabes que hay chicas que no van a clase o al trabajo porque no les tratan los dolores del
periodo debido al gran tabú que supone la regla? ¿Sabes cuánto se tarda en diagnosticar una
endometriosis? A la mayoría nos dicen que el dolor en la menstruación es normal y que a todas
nos pasa. Y te puedes tirar años con dolores increíbles y nadie mueve un dedo para saber el
porqué de estas molestias.

Esto es pobreza menstrual, el no poder acceder a productos de primera necesidad como son unas
compresas y no poder recibir un trato sanitario adecuado por el estigma que supone ser mujer y
menstruar. Necesitamos justicia menstrual, un movimiento que luche por la justicia social y que
erradique con esta discriminación, que se suma a una larga lista que sufrimos las mujeres.
En España tenemos un IVA del 10% cuando debería ser, al menos, del 4% como los productos
de primera necesidad, pero es que las compresas de tela se consideran ropa y tienen un 21% de
IVA. Esto se conoce como la tasa tampón. En otros países, como Inglaterra, Kenia, Malasia,
Colombia,… no tienen este impuesto, incluso en Nueva Zelanda estos productos ¡son
gratis!

Esto, aunque suene duro, es violencia hacia la mujer, porque tener que pagar un impuesto
mes a mes, durante unos 40 años, por un producto que es de primera necesidad, es discriminar.
Y otra de la que quiero hablarte en este vídeo es del rosa, el rosa siempre es más caro. ¿Sabes
que pagas más por una cuchilla de afeitar “para mujeres” (porque es rosa) que por una “para
hombres”? Decenas de artículos cuestan más si van dirigidos a nosotras, pero ¿por qué? Muchos
artículos son más caros en su versión femenina que en la masculina, de hecho Facua realizó en
2018 un estudio que destapaba un aumento del 171% del precio de las cuchillas de afeitar para
mujeres.
Hay quien lo achaca a cuestiones de marketing pero esta disparidad, popularmente llamada
«tasa rosa» es sin duda una discriminación más que junto a la tasa tampón, perjudica
económicamente a la mujer.

Desde el Ministerio de Igualdad de España se ha vuelto a retomar la propuesta de bajar el iva e
igualar los precios, porque dicen que «las mujeres no pueden pagar más por el hecho de ser
mujeres», pero da un paso más y reclama incluir «todos aquellos productos vinculados a las
tareas de cuidados y que suponen un impacto para la economía familiar», como son los pañales
de bebés y adultos por ejemplo. Un ligero cambio reportaría un gran bienestar, mejoría la
calidad de vida de las personas y las economías familiares de este país.

¿Y qué puedes AHORA hacer para solucionarlo? Cambia tus hábitos:
◦ Utiliza material no desechable, como cuchillas de afeitar recargables, compresas de tela,
bragas menstruales o la copa. Esto te va a ahorrar muchísimos impuestos.
◦ Invierte en empresas o pequeñas marcas que hagan de su producto algo más artesanal y
cuidado, y abandona las «macromarcas».
◦ Descubre otras formas de recoger tu sangre menstrual y da el paso a una menstruación y
un estilo de vida zero waste.

Nativas Mujer desde el origen

¿Qué hacemos estas cuatro mujeres tan distintas creando juntas un espacio donde cuidar de nuestra salud y sostenernos las unas a las otras? Si quieres leer nuestra historia, no pierdas detalle a lo que viene…

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Los esbozos de este proyecto empezaron a dibujarse bastante tiempo atrás, pero no es hasta hace algo más de un año cuando se constituye la primera asamblea formal de Nativas. En ese momento empezamos a trabajar con reuniones semanales para permitir conocernos un poco mejor y crear lazos que nos unieran como equipo. Esta confianza que cada una depositó ha hecho que fuéramos volcando, a lo largo de estos meses, ideas e ideales, ilusiones, miedos, actitudes y aptitudes que han modelado este proyecto. 

Cada una, desde su formación profesional y experiencia de vida, hemos puesto nuestro granito de arena para dar herramientas que sirvan al cuidado de la salud sexual y reproductiva de la mujer. Consideramos esencial el autoconocimiento, la compasión y la pasión por nuestro cuerpo, darle un reconocimiento desde lo funcional y desde el goce y no solo desde la forma. Ser capaces de entender y compartir la fuerza y el lenguaje de nuestro cuerpo en procesos tan vitales como la menarquia, maternidad o menopausia o tan comunes como el acto de menstruar. 

Sin ser pretenciosas ni caer en la utopía queremos contribuir a que las mujeres nos empoderemos frente a una perspectiva médica paternalista que muy habitualmente se ha utilizado en el manejo de nuestro rol de género engranado en una tradición y cultura patriarcal. 

Quizás de esta manera, empezar por entenderse a una misma haga más fácil y tangible que podamos “cuidarnos entre mujeres”.