¡Dime lo que lees y te diré lo que aprendes!

Está muy de moda anotar los libros que leemos al mes, seguir cuentas en donde en este enero se han leído ¡¡7 libros!!, y hay varias aplicaciones en donde se valoran los textos para que las demás podamos hacer una idea y leerlo o pasar de ello. Incluso hay audiolibros que, como si de un podcast se tratase, te lo leen y tú tan ricamente te das por satisfecha.

Puedes leer sobre feminismo y tienes 102.384.252 libros sobre ello: criar en feminismo, feminismo con amigas, feminismo para el imbécil de tu marido, feminismo para abuelos, feminismo pa tó!!
Otros 49.825.905.547 que van sobre la naturaleza: sobre si te quieres perder en un bosque o en un mar, en el desierto o en los campos de Castilla la Mancha, sobre si quieres aprender a hacer leña en tu piso de Chamberí o si quieres aprender a hacer bancales con cajas de cerillas. Conexión con la pachamama, rituales, lentitud,… CONSCIENCIA.

Y así, te vas guardando en tu Instagram todos los millones de post sobre libros y cuando haces una lista te das cuenta de que necesitarías vivir 3 siglos y medio para poder leértelos todos en el hueco que te queda mientras los niños están dormidos y tú tienes que ducharte y cagar porque hoy no has parado.
¡Porque tienes que leer coño! Ser culta, aprender de todo, leer miles de historias, seguir a tus influencers de confianza en un viaje cultureta y snob.

Y es cierto que a través de los libros que leemos —y de los que evitamos— se construyen muchas de las ideas, emociones y creencias que tenemos, ¡porque leer nos hace grandes! Leer ensayos, artículos, poesía, novela, biografías,… Pero estamos convirtiendo un placer en otro mandato más de la mujer-moderna-superpoderosa-que-puede-con-todo. Ahora ya no solo es el skincare de mañana y noche, los ayunos intermitentes, el pilates de pared y el matcha, ahora también es leer todo lo que nos suelten por la pantalla del móvil.

O lees como en la foto de arriba del todo, o eres una cualquiera. Sé aesthetic querida, que si no das cringe.

Y ojo, que también pasa con los más pequeños. Que ya no vale leer los de Kalandraka o Lucía Serrano, ahora debemos leer en voz alta TODO EL PUTO DÍA a nuestras criaturas para cultivarles el alma con Los 3 Mosqueteros, El hobbit o La colmena de Camilo José Cela. Así crecen mejor que con un bocata de chorizo, son los más listos de su clase y te quieren más porque eres una madre supercalifragilisticaespialidosa. Y si no te lo crees, cómprame una guía de 150 libros que ya te digo yo cómo hacerlo bien ¿vale?

¡Qué puta locura! ¿Cuándo nos va a entrar en la cabeza que el mayor acto anticapitalista es ir a la biblioteca de nuestro pueblo?

Dejad de comprar libros a lo tonto. Comprad solo lo que podáis leer y usad y reusad los de la biblioteca. Conoced a nuestras bibliotecarias o a la conductora del bibliobus, acudir a sus actividades y no te fuerces a llenar de letras tu día a día. Y si no, confórmate con leer el prospecto del Apiretal que también cultiva el alma y, sobre todo, quita el dolor de cabeza.


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